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Doctor, ¡deme algo que tengo hambre!

Los pacientes con diabetes que no están bien controlados tienden a sentir hambre

Cuando una persona se queja constantemente de no sentir saciedad después de comer, hay que prestar atención, ya que puede tratarse de que sus niveles de azúcar en la sangre están muy elevados y eso afecte su metabolismo

En las consultas médicas es común escuchar a algunos pacientes hablar de lo poco satisfechos que se sienten después de cada comida, incluso luego de ingerir porciones grandes de alimentos. La especialista en diabetología Sabrina Tristancho, enfatizó que hay que estar atentos a esta situación, ya que puede estar sucediendo que la persona esté consumiendo una dieta sobrecargada de azúcar y eso afecte su metabolismo.

Al referirse a las personas con diabetes, quienes suelen tener una alta concentración de azúcar en la sangre (glucemia), debido a la resistencia a la insulina o producción insuficiente de dicha hormona, la especialista en endocrinología explicó que: “Mientras el paciente esté más descompensado, más sensación de hambre va a tener, debido a sus altos niveles de glucemia”.

Parámetros de Control

Para el buen control de la diabetes, existen ciertos parámetros por los que el paciente deber regirse para llevar una vida saludable. La doctora Tristancho explicó que cada paciente tiene su particularidad y depende mucho de la edad: “no aplica el mismo control para un paciente de 80 años, que para uno de 40 o 20 años de edad”.

Los especialistas reconocen como valores favorables que la glucemia en ayunas esté entre 70 mg/dL y 100 mg/dL y como máximo, se puede tolerar hasta 130 mg/dL. Cuando el chequeo se hace después de comer, los niveles deben mantenerse por debajo de 140 mg/dL, con un límite de máximo 180 mg/dL. “Después que la glicemia pasa de 130 mg/dL en ayunas o 180 después de las comidas, empieza la sensación de hambre a la cual llamamos polifagia”, especificó la doctora Tristancho.

Otro de los exámenes que nos permite saber si el paciente diabético está bien controlado en los últimos meses, es la medición de su hemoglobina glucosilada que, según la especialista, debe estar por debajo de 6.5 %. Si el nivel está por encima de 7%, significa que la diabetes está mal controlada, y por lo consiguiente el afectado está en alto riesgo de presentar complicaciones diabéticas.

Alimentación balanceada, ejercicios y tratamiento farmacológico

La Dra. Tristancho insistió en que el tratamiento adecuado de las personas con diabetes debe incluir una rutina de ejercicios moderados que les permita controlar su peso y activar su metabolismo, una alimentación balanceada y una terapia farmacológica que ayude al organismo a compensar sus requerimientos de insulina, bien sea con medicamentos que fuercen al páncreas a secretar más hormona o aplicándose inyecciones de la misma.

  • En los casos de pacientes con diabetes tipo 1, cuyo organismo no produce insulina, la recomendación es el inicio temprano de la terapia con inyecciones de la hormona o un análogo.
  • Cuando la persona presenta diabetes tipo 2, su cuerpo desarrolla resistencia a la insulina o la produce en cantidades insuficientes. Luego de una revisión exhaustiva el médico tratante podrá determinar si lo más conveniente es iniciar el tratamiento con hipoglicemiantes orales, inyecciones de la hormona o un análogo.

Una vez que se logre la meta de controlar las glicemias, los pacientes pueden comenzar a realizar meriendas entre comidas: una a mitad de mañana, otra a media tarde y la tercera antes de acostarse a dormir. “Lo más recomendable es que consuman frutos secos, algunas frutas que no sean dulces, vegetales o proteínas. Nunca las meriendas deben hacerse con carbohidratos, es lo mejor para evitar esos picos de azúcar en la sangre” explicó Tristancho.

Cuatro consejos para las personas con diabetes:

Cumplir cabalmente con el tratamiento indicado por el médico tratante.

Incluir abundantes vegetales y frutas en su alimentación diaria, sin abandonar del todo los carbohidratos, pero no combinarlos ni comerlos en exceso.

La Organización Mundial de la Salud recomienda hacer por los menos 30 minutos de ejercicios aeróbicos, 5 días a la semana.

Tener un adecuado manejo del estrés para controlar mejor la ansiedad y el apetito.