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Lo que las personas esperan de una PC y de los demás portátiles

No nos comportamos igual en casa que cuando estamos en el trabajo. Somos la misma persona, pero cambia nuestra actitud, nuestro aspecto, qué hacemos y cómo lo hacemos. Pero en ambas ocasiones la computadora personal está presente, y las nuevas PC que están llegando al mercado logran cabalmente acompañar esos dos mundos -y lo que necesita cada uno de ellos- desde un mismo lugar.

No es nuevo tener una PC en casa, ni usar la notebook para el trabajo y para el hogar. Pero en los últimos años cambió lo que esperamos de una computadora personal, y era necesario que la PC se renovara para acompañar este cambio.

Ese es el concepto que rige las nuevas PC convertibles, o 2 en 1: se trata de una nueva clase de notebook que funciona como una portátil convencional, pero con un detalle: el teclado se desengancha, lo que transforma a la pantalla táctil en una tableta.

Esa tableta -que es, en rigor, una PC portátil sin teclado- tiene todo el poder de procesamiento de una PC, pero permite estar en dos mundos al mismo tiempo, el laboral y el personal. Cuando es necesaria una PC, se tiene una PC. Cuando se busca una tableta -para trabajar o para entretenerse- se tiene una tableta.

Y en ambos casos se trata de un mismo equipamiento, pero sin resignar capacidad o portabilidad, gracias a los nuevos procesadores Core de Intel, que gracias a su alta performance y bajo consumo energético permiten la creación de computadoras portátiles livianas, delgadas (menos de 2 cm) pero con una batería que les permite andar todo el día (casi un 50 por ciento más que la generación anterior de computadoras).

Ese mismo equipo -con un disco SSD, con un procesador multinúcleo, con un motor gráfico poderoso- se transforma en una tableta delgada y liviana, con Windows 8 o Android.

Esto ya implica una ganancia: en vez de estar pensando en comprar una portátil y una tableta, alcanza con tener un solo equipo; en vez de hacerle el mantenimiento a dos dispositivos, hay que ocuparse de uno solo. Es un ganancia en tiempo y en dinero.

Así, hay apenas un toque de distancia entre el modo “oficina” y el modo “hogar”, y eso es genial porque significa que con un solo dispositivo se pueden resolver múltiples necesidades.

¿Una herramienta para la oficina, capaz de ejecutar todas las herramientas profesionales que sean necesarias y mantenerlas su información protegida? Ahí está.

¿Que tenga una batería que dure todo el día, que tarde apenas unos segundos en arrancar o volver de su estado de suspensión? La tiene.

¿Que entre en cualquier bolso, que venga en varios colores, tamaños y precios? También.

¿Que sirva de tableta? Claro, porque toda la electrónica necesaria para que funcione como tal se esconde detrás de la pantalla; el uso de los nuevos procesadores Core de Intel, frugales en su consumo de energía, permite crear dispositivos delgados y livianos, que no tienen nada que envidiarle a sus competidores, y son ideales para leer en la cama, ver una película, disfrutar de un videojuego con los chicos, llevar a la universidad, etcétera.

Está disponible la vasta biblioteca de aplicaciones y servicios para Windows, para Android, para el usuario que quiere tener una portátil, una tableta y no quiere hacer concesiones. Es que este nuevo tipo de equipo 2 en 1 (con el teclado desmontable) sigue siendo una PC completa: no hay que resignar funciones ni opciones. Las pantallas Full HD y el procesador gráfico Iris que se incluye en la cuarta generación de procesadores Core permiten ver películas en todo su esplendor, correr videojuegos de última generación y ver presentaciones, revisar documentos, gráficos o imágenes sin perder detalle.

No hay problemas de almacenamiento, porque dependiendo del modelo se puede tener un disco SSD o uno normal, de cientos de gigabytes; no hay limitaciones en la conectividad física ni será necesario depender de adaptadores para enchufar una memoria USB o un periférico convencional, porque estas ultrabooks convertibles traen puertos USB, Ethernet, etcétera.

Estos nuevos equipos 2 en 1, además, se hacen cargo de dos elementos clave en una computadora moderna. Una, que son convertibles, pero no por eso relegan al teclado al nivel de un accesorio: es una parte integral de la notebook, sólo que viene con un conector para desengancharlo de la pantalla, o una bisagra que permite esconderlo detrás de la pantalla. Hay modelos para todos los gustos.

El otro punto clave de estos nuevos modelos es que reconocen la importancia de la batería. Y no solo por el hecho simple de no estar dependiendo de un enchufe para trabajar; los nuevos procesadores habilitan un modo en espera -una situación clásica para una tableta- donde se reduce al máximo el consumo de energía pero se mantiene viva la conexión a Internet y la descarga de contenido; comparado con su predecesor (Ivy Bridge) un procesador Core de la generación Haswell tiene, en promedio, un diez por ciento más performance de CPU, el doble de rendimiento en gráficos, y reduce el consumo de energía a 7 watts promedio, muy cerca de lo que consume una tableta convencional, con la ventaja de que al ser un equipo 2 en 1 tiene lo mejor de dos mundos: es una tableta cuando se necesita que lo sea, y cuando se le conecta el teclado, se transforma en una PC completa.

Hace no tanto (tres o cuatro años) elegir una computadora portátil implicaba lograr algunas cosas, pero también hacer concesiones: el procesador no era tan poderoso como el de un equipo de escritorio, la batería duraba unas pocas horas, el equipo era portátil pero pesaba un par de kilos, el disco rígido era lento y pequeño.

Hoy una computadora portátil 2 en 1 no sufre estas limitaciones; o al menos las lleva a un punto en el que ya no son importantes. Los modelos que salen a la venta pesan 1 kg, tienen 2 mm de grosor (entran en cualquier bolso), tienen discos grandes, procesadores Core (i3, i5 o i7) de alto poder, gráficos que permiten jugar a cualquier videojuego (otra limitación histórica), y todo esto con la ventaja de ofrecer un equipo que sirve tanto para escribir una monografía para la universidad como para ver una película cómodamente en un sofá (y sin un teclado que estorbe); para graficar una idea en su pantalla táctil o para transformarla en una aplicación, escribiendo el código en el mismo equipo; para gestionar las cuentas de la empresa en una planilla de cálculo –y no un sucedáneo, sino el Office original-  y luego distenderse con un videojuego; para hacer una videollamada al tiempo que se revisa una presentación y se busca información en la Web, todo al mismo tiempo y a máxima velocidad, como esperamos de una PC.

No hay limitaciones a lo que se puede hacer con una computadora portátil 2 en 1, precisamente porque es una PC convencional a la que la tecnología le permite darle una vuelta de tuerca para desprenderse del teclado cuando no lo necesita, pero reteniendo todo su poderío. Es movilidad y es potencia en un mismo dispositivo. Y se logra después de muchos años de desarrollo, y gracias a la introducción de la nueva plataforma Haswell de procesamiento, que gracias a que reduce drásticamente el consumo de energía sin resignar poder de cómputo, en conjunto con otros avances –como el uso del acero aeronáutico para las carcasas, la popularización de los delgados y veloces discos SSD y las pantallas táctiles de alta resolución- hacen realidad la posibilidad de tener una notebook que es, al mismo tiempo, una tableta, y que cumple ambas tareas –y lo que se espera de ellas- con igual suficiencia.

Acerca de Intel

Intel (NASDAQ: INTC) es líder mundial en innovación en cómputo. La compañía diseña y construye las tecnologías esenciales que sirven como base para los dispositivos de cómputo del mundo. Información adicional sobre Intel está disponible en http://newsroom.intel.com/community/es_lar y blogs.intel.com.

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