La Computación en Nube ya es una Realidad

Por Marcos Fugulin

La computación en nube no es exactamente una nueva tecnología o tendencia, sino una evolución natural de la Internet. Con la computación en nube, la información no se queda retenida en sus servidores físicos, lo que aporta más agilidad y transparencia a los servicios ofrecidos por la Internet. Muchas empresas ya están utilizando las aplicaciones de la computación en nube en sus sistemas internos para volverse aún más competitivas.

Los ingresos por los servicios de computación en nube (también llamada “cloud computing”) en el mundo deben sobrepasar los 56 mil millones de dólares este año, lo que significa un aumento de un 21% en comparación con 2008, según Gartner. Los procesos de negocios entregados como servicios en nube (“cloud”) representan el mayor segmento del mercado y alcanzaron un 83% de la facturación total en 2008.

Una de las principales ventajas de la computación en nube es que los servicios o productos pueden trasladarse a otros lugares en la red con el fin de evitar interferencias o interrupciones del servicio. Además, las organizaciones adquieren más versatilidad y practicidad, ya que los servicios se obtienen de un modo más fácil y transparente. Para el usuario final, la computación en nube elimina la necesidad de adquirir softwares, ya que el consumidor puede “alquilarlos” y pagar sólo por el uso de lo que realmente haga con ellos.

La seguridad es otro aspecto tecnológico que avanza en paralelo. Desde hace unos años, diversas empresas trabajan en el desarrollo de la seguridad de las aplicaciones en nube.

Otra fuerte tendencia de sustitución de los tradicionales Data Centers por la computación en nube es la cuestión del costo de manutención y el gasto de energía. Según un estudio realizado por investigadores de las universidades Berkeley y Stanford, financiado por Microsoft e Intel, el costo de la electricidad  (incluyendo refrigeración, alimentación de reserva y distribución de energía) representa un 50% del costo anual de la manutención de un Data Center. 

Uno de los retos más importantes para la plena implementación de la computación en nube es crear una plataforma de referencia de TI que permita que todos los componentes tecnológicos operen en nube.

Ya hay algunas soluciones en el mercado que hacen posible la computación en nube, tales como los servidores que utilizan el procesador de Intel Nehalem EP, también llamado Xeon 5500. Este procesador tiene la capacidad de ejecutar aplicaciones en el hardware, optimizadas para un mejor desempeño. También ofrece una gran eficiencia en el consumo de energía, para reducir los costos de electricidad.

Otro ejemplo es la tecnología vPro de Intel, que ya sigue esta tendencia, permitiendo la gestión remota de computadoras de sobremesa y laptops de forma segura. Esta tecnología le abre nuevos horizontes a los proveedores de servicios y reduce las necesidades de mantenimiento local. Permite incluso la programación proactiva de mantenimientos remotos o locales; estos últimos se realizarán cuando el problema no pueda resolverse de forma remota.

La computación en nube es una tendencia que está aquí para quedarse. Les traerá beneficios a los consumidores y a las empresas y generará oportunidades de nuevos negocios. Los Data Centers son cada vez más poderosos y tienen costos menores, lo que conduce a un aumento del poder de cálculo y preserva el medio ambiente, al utilizar tecnologías más eficientes; pero, para eso, las empresas deben considerar, al invertir, cuáles son las tecnologías apropiadas para esta realidad, con el fin de disfrutar de todos los beneficios ofrecidos.

*Marcos Fugulin es gerente de negocios y Marketing América Latina de Intel

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