Documentos de identidad segura como piedra angular de los derechos humanos

lasercardPor Ismael Dykman, director de ventas de LaserCard, en América Latina.

Comprobar la seguridad de un país y sus ciudadanos ha sido siempre una prioridad para cualquier gobierno. Aumentar la seguridad en las fronteras o servicios tales como tarjetas de identidad, licencias de conducir, matriculación de vehículos, registro de votantes, asistencia médica, dan un mayor control a los países y una mayor autonomía. Para abordar este problema de seguridad, muchos gobiernos y organizaciones nacionales están adoptando la solución de un solo documento personalizado que integra todas las tecnologías de vanguardia.

Pero un aspecto fundamental es el papel que desempeñan este tipo de documentos de identificación en la protección de los derechos humanos. Y para ello mencionaré un ejemplo de un caso exitoso que se está desarrollando actualmente en Costa Rica.

Hoy en día Costa Rica es un país que está presentando un interesante crecimiento y desarrollo económico. Su democracia moderna y sólida infraestructura de seguridad social representan una fuerte atracción para los emigrantes de la región, sean legales o no. Por ello el país también se enfrenta a los desafíos actuales de seguridad nacional que se presentan en la mayoría de los países de América Latina. La riqueza y las oportunidades se concentran en unos pocos países, el tráfico de drogas genera inseguridad y violencia, la seguridad fronteriza se ve afectada con frecuencia  y la corrupción en algunos países permite el movimiento no regulado de personas no autorizadas.

Con una población de poco más de cuatro millones de habitantes, Costa Rica es sede de alrededor de 200.000 residentes extranjeros legales. Mientras que las estimaciones del número de trabajadores inmigrantes ilegales varían, se sabe que están en los cientos de miles y consisten principalmente en trabajadores de origen nicaragüense, panameño, caribeño, mexicano y guatemalteco. Esto ha empezado a poner grandes exigencias en el sistema de bienestar social nacional. El problema se ha agravado por la facilidad de falsificación de las credenciales para residentes extranjeros, las cuales se fabricaban en papel.

En 2004, Costa Rica comenzó a reforzar su protección contra estas amenazas mediante el ajuste del marco jurídico e institucional para dar cabida a nuevos fenómenos migratorios. La legislación revisada, previa consulta a las organizaciones sociales, religiosas, empresariales, académicos y otros requería que las instituciones públicas encargadas de hacer cumplir la ley adoptaran los más altos estándares en la protección de los Derechos Humanos.

Luego de la promulgación de una nueva ley de inmigración en  julio de 2005, el Departamento de Inmigración (DGME) especificó  y modernizó el sistema de credenciales identificatorias a prueba de  manipulación para reemplazar los anteriores documentos en papel.

Las principales prioridades para las nuevas  credenciales fueron la resistencia a la falsificación, la biometría  de lectura automática y el almacenamiento de datos seguro. Se  exigió que la combinación previniera la alteración fraudulenta y  soportara múltiples años de uso. El gobierno necesitaba una solución  de administración de la emisión de credenciales para acelerar  el inicio del programa y mantener la seguridad, brindando, a la vez, niveles de emisión predecibles, de alto rendimiento y  calidad constante.

Basándose en el éxito de la  Credencial del residente permanente de Estados Unidos, o  programa “Green Card”, el Gobierno de Costa Rica seleccionó la  credencial con memoria óptica de LaserCard. La seguridad digital de los medios ópticos de LaserCard nunca ha sido violada.  Con  esta acción, Costa Rica previó la emergencia de un estándar regional en documentación identificatoria, ofreciendo seguridad  de clase mundial y compatibilidad con Estados Unidos y los  países vecinos. El gobierno además contrató el Sistema de administración de identificaciones de LaserCard a través de los Servicios Profesionales  de la compañía. Hoy en día, la solución integral de LaserCard controla todo el proceso, desde la captación  de datos hasta la emisión de la credencial.

Casos como el de Costa Rica ponen de manifiesto que las credenciales que cuentan con más y mejores elementos de seguridad, son las que tienen un mayor éxito para alcanzar la visión de seguridad. Tal es el caso de las tarjetas con Medios de Seguridad Óptica, las cuales vienen con características tales como hologramas personalizados integrados con imágenes fantasma, marcas de agua, texto mejorado, además convierte las imágenes a una resolución de difracción aumentada de más de 24.000 ppp (puntos por pulgada), siendo que los documentos actuales que circulan en la mayoría de los países tienen una resolución aproximada de entre 6.000 y hasta 10.000 ppp. Las funciones de seguridad en el cuerpo de la tarjeta y los medios de seguridad óptica, permiten a las empresas y a las autoridades comprobar si el documento es verdadero y si el portador es realmente el propietario del documento.

En la mayoría de los países, independientemente de su desarrollo socioeconómico, la revisión de los documentos oficiales se produce en el 95% de los casos, sólo visualmente. Esta es la realidad del mundo actual. Con nuestra tecnología, el funcionario responsable del control es capaz de identificar, con toda facilidad, la autenticidad del documento. La foto y la información personal que se encuentra en la franja en la parte posterior de la tarjeta son elementos esenciales para esta identificación, ya que no se puede cambiar. Y si se hiciera hacer algún cambio a la tarjeta, cualquier producto químico dañaría la imagen, mostrando inmediatamente el intento de falsificación.

Hablando del mismo programa de Costa Rica, los mismos representantes del gobierno seleccionaron la tecnología de identificación más segura que existe hoy en día. Esto significa que las tarjetas emitidas a los residentes legales no pueden ser robadas de manera fraudulenta, para ser convertidas en la identidad de otra persona.

La reforma migratoria Ley de Costa Rica actúa como un instrumento clave para luchar contra la corrupción y la regularización de la situación de la población migrante. Mediante la implantación de un sistema de identificación de credenciales avanzadas, el país espera mejorar los controles y sanciones sobre las actividades ilegales, frenar la explotación de personas con fines de lucro, proteger a las víctimas y dar refugio en casos de migración forzada, la violencia doméstica y otros abusos. De esta manera, la documentación de identidad de calidad pasa a primer plano como un elemento clave en la protección de los derechos humanos.

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