Sergio FukushimaElectrónicos 

La iluminación variable reta a la seguridad en el sector transporte

En cuestión de segundos, los trenes y los autobuses pasan de túneles poco iluminados a áreas externes con luz natural intensa y los carros rasgan las tinieblas con la iluminación del faro de luz alta, poniendo a prueba las cámaras de vigilancia. 

Por Sergio Fukushima *

Nos gusta pensar que tenemos todo bajo control y preferimos ignorar posibles amenazas a la normalidad. Al estudiar y definir un proyecto de video vigilancia es tentador colocar como normal los escenarios en busca de respuestas genéricas, independientemente de las variaciones que puedan ocurrir durante el uso del sistema. Pero, en el sector de transporte, un elemento que frecuentemente desafía las previsiones es la luz.

Cuando una cámara está instalada en un área externa o dirigida hacia un área externa, habrá variación de iluminación.  Eso es lo que sucede cuando, por ejemplo, en un aeropuerto una cámara está colocada hacia una fachada de vidrio, tendrá que lidiar con toda una variación de intensidades de luz a lo largo del día. O cuando está en un terminal de autobuses mostrando quién embarca en la plataforma y quién es el conductor detrás del volante. Debido a una exposición muy alta de la luz, esas imágenes capturadas a lo largo del día pueden aparecer en un tono blanquecino.

Para complicar las cosas, es posible incluso tener una fuente de luz extremadamente brillante y breve contra la cámara, por ejemplo una autopista en la que los vehículos se acercan de noche con los faros altos encendidos y a alta velocidad. Esa es una situación bastante desafiante para una cámara que necesita capturar imágenes con la finalidad de leer las placas, visualizando bien los objetos situados tanto detrás como delante de la fuente de luz. Debido a ese paso brusco de la oscuridad a una luz brillante, los objetos en diferentes planos pueden aparecer con un altísimo contraste, lo que empeora la calidad de la imagen.

En esos escenarios, el tiempo de respuesta de la cámara se ajusta a una nueva condición de iluminación crítica. Si la cámara pasa de 3 a 4 segundos para equilibrar la imagen, probablemente algunos vehículos ya habrán pasado y dejando la cámara comiendo polvo.

Cuando la luz del sol incide directamente, se pueden crear sombras profundas e indeseables. Eso ocurre con frecuencia en aplicaciones relacionadas con transporte. Imaginen un tren alternando su trayecto en ambientes en la superficie (luz solar directa), las plataformas (luz artificial abundante) y por debajo de tierra (luz escasa).

También en el caso de actividad criminal registrada por esas cámaras, e esencial que la imagen pueda ser utilizada para identificar a las personas, objetos y vehículos en cuestión. Un detalle puede fácilmente perderse cuando una imagen está sobre o sub expuesta debido a la incapacidad de la cámara para obtener todos los aspectos visibles de la escena. Existe, por lo tanto, una necesidad de cámaras de seguridad que trabajen eficientemente en áreas oscuras o extremadamente brillantes.

Actualmente, la tecnología más avanzada disponible en el mercado para responder a esas condiciones desafiantes de iluminación se denomina Wide Dynamic Range (WDR) con captura dinámica, o Amplio Alcance Dinámico con captura dinámica. ¿Cuál es la magia? Básicamente, la cámara capta varias imágenes con diferentes tiempos de exposición, y en segundo lugar realiza un procesamiento avanzado. Así, ninguna parte de la imagen queda oscura o clara demás.

Naturalmente, la importancia de esa tecnología depende del uso. En el sector del transporte, para la lectura de placas en la autopista o la instalación en el interior de un autobús, que va a pasar por túneles y rutas abiertas, es indispensable. En todos los casos, el WDR con captura dinámica representa un paso adelante en el camino para un mundo más seguro e inteligente.

*Sergio Fukushima Gerente Técnico de Axis para América del Sur.

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