Automotriz Inteligencia Artificial 

¡La revolución de los taxis autónomos ya está en marcha!

Por:  Laszlo Beke – BekeSantos

Ahora oímos y vemos IA y Robots, impulsados por IA, en todas partes. Los automóviles y los taxis son un componente importante de nuestra vida, vimos como Uber cambio el panorama centenario de los taxis, y por ello es interesante observar el efecto de la tecnología en ese sector. A diferencia de otros robots que operan en entornos limpios y controlados, como fábricas, los taxis autónomos deben lidiar con el desorden de la vida cotidiana: la furia al volante, peatones y mascotas imprudentes, y condiciones climáticas como la lluvia, la nieve, los obstáculos inesperados.  A pesar de ello, la revolución de los taxis autónomos ya está en marcha y acá también está presente la disputa por la supremacía en IA entre Estados Unidos y China. Sin embargo, el sector de los taxis autónomos es mucho más complicado de lo que parece. Una vez que los taxis autónomos demuestren ser lo suficientemente seguros y económicamente competitivos con un taxi conducido por humanos, la demanda seguramente se acelerará rápidamente.

En Estados Unidos, Waymo (propiedad de Alphabet-Google) tiene la flota más grande del mundo de 2.500 autos autónomos, ofrece traslados en cinco lugares: Atlanta, Austin, Los Ángeles, Phoenix y en la Bahía de San Francisco, y planea duplicar esa cifra el próximo año. Tesla, ha ampliado su rudimentario servicio de taxis autónomos (requieren un «monitor de seguridad» humano en el auto) de Austin a San Francisco. Zoox, una empresa propiedad de Amazon que ha construido un taxi de aspecto peculiar sin volante ni pedales, ofrece servicios de transporte autónomo en Las Vegas y acaba de lanzarse en algunas zonas de San Francisco. Por otro lado, está el vibrante ecosistema de taxis autónomos en China.  Pony.ai, tiene alrededor de 1.000 vehículos autónomos operando, así como Apollo Go, el cual ha desplegado más de 1.000 vehículos autónomos, principalmente en China.

La tecnología

Es fácil olvidar el milagro de un coche autónomo cuando se está sentado en un Waymo o un Zoox, porque rápidamente se siente tan familiar que uno olvida que su vida está en manos de una computadora sobre ruedas. Varias innovaciones se han combinado para hacerlo posible:

  • Los taxis autónomos se basan en sensores como cámaras, LiDAR láser, micrófonos y radares para evaluar las condiciones de la carretera, calcular las distancias y gestionar la velocidad.
  • Utilizan inteligencia artificial tanto en el vehículo como en la nube para imitar la forma en que los conductores humanos procesan dicha información y reaccionan a ella.
  • La expansión de su uso ha permitido recopilar más datos, permitiendo perfeccionar sus sistemas.
  • Los modelos de IA generativa multimodal, que combinan texto, imágenes y sonidos han facilitado el entrenamiento de sistemas autónomos, mediante simulaciones y enseñándoles a reaccionar ante situaciones inusuales.

La confianza

Para el sector de vehículos autónomos, generar confianza en la seguridad de los vehículos autónomos es vital. Los vehículos autónomos generaron un 88% menos de reclamos por daños materiales y un 92% menos de reclamos por lesiones corporales, que el promedio humano durante 40 millones de kilómetros de conducción, un rendimiento que sigue mejorando. Pero la confianza pública se puede quebrar fácilmente. Un espantoso accidente ocurrido en 2023 con un taxi autónomo operado por Cruise, se volvió crucial después de que la compañía no ofreciera total transparencia durante una investigación federal. General Motors, propietaria de Cruise, posteriormente suspendió su servicio de taxis autónomos. Estos incidentes corren el riesgo de hacer retroceder los esfuerzos de la industria por ganarse el apoyo de los responsables políticos. Más allá de los avances tecnológicos, muchos usuarios aún tienen dudas sobre esta tecnología. Sin embargo, la confianza es 56% mayor entre quienes habían viajado en un taxi autónomo, que entre quienes no lo han hecho.

El mercado potencial futuro

Como referencia, Waymo alcanzó 1 millón de usuarios activos mensuales (MAU) en el tercer trimestre de 2025, un aumento del 82% con respecto al mismo período del año anterior. Todas las empresas de taxis autónomos apuestan a que el mercado de la tecnología de conducción autónoma será enorme. Además, existe la posibilidad de vender software de conducción autónoma a fabricantes de automóviles y de otros vehículos, como camiones de larga distancia y furgonetas de reparto. La pregunta es cuándo alcanzará su máximo potencial la revolución autónoma y quién saldrá victorioso. La velocidad con la que los oferentes están acelerando su despliegue ciudad por ciudad sugiere que confían cada vez más en la seguridad de su servicio.

Según algunos indicadores, la industria china de taxis autónomos ya supera a la estadounidense. Más de 50 ciudades chinas permiten las pruebas de vehículos autónomos en la vía pública. En al menos diez de ellas, las operaciones comerciales están en marcha, el doble que en Estados Unidos. El potencial de los taxis autónomos en el país es enorme: China cuenta con 139 ciudades con más de un millón de habitantes y una población urbana tres veces mayor que la de Estados Unidos.

Hay varias razones para creer que China podría ganar la carrera por construir una industria de taxis autónomos a gran escala y estas son algunas de las ventajas y retos:

  • El fuerte respaldo estatal – El gobierno central de China está impulsando la autonomía como medio para fortalecer el poder tecnológico del país. Simultáneamente, muchos gobiernos locales, interesados ​​en atraer inversiones, han aprobado rápidamente pilotos de taxis autónomos y están instalando la infraestructura necesaria.
  • Las dificultades para llegar a los clientes – Es poco probable que Didi, el Uber de China, que controla alrededor del 70% del mercado local de transporte, abra su plataforma de la misma manera que busca proteger sus propios esfuerzos.
  • Indicios de regulación – Los reguladores chinos podrían ralentizar el desarrollo del sector.

La rentabilidad del negocio

Estados Unidos – Convertir los taxis autónomos en un negocio rentable es un reto mayor. Se estima que los conductores humanos representan entre el 50% y el 70% del costo de un servicio tradicional de transporte como Uber, por lo que eliminarlos parece una forma rápida de socavar a los operadores tradicionales. Sin embargo, todos los servicios de taxis autónomos actualmente pierden dinero, Como ejemplo, Waymo usa vehículos caros; equipados con costosas funciones de seguridad y entrenados con costosos chips de inteligencia artificial. Los operadores de taxis autónomos deben cubrir los costos de adquisición y gestión de sus flotas, incluyendo la limpieza, el combustible, el mantenimiento y el aparcamiento. También necesitan supervisores humanos que supervisen sus vehículos en caso de que surjan problemas.

Las estimaciones indican que la operación de vehículos autónomos cuesta entre US$7-9/milla, en comparación con los US$2-3/milla de los servicios tradicionales de transporte y US$1 por milla de los vehículos particulares. Hasta ahora, recortar costos no ha sido una prioridad para las empresas de taxis autónomos, por cuanto la misión número uno ha sido lograr que la operación fuera segura. Se estima que tomará una década reducir los costos por debajo de los US$2/ milla. Un hardware más económico ayudará, Actualmente a Waymo le cuesta entre US$130.000 y US$200.000 cada unidad. Están cambiando del deportivo Jaguar a un más modesto Hyundai IONIQ 5, equipado con la nueva generación de tecnología de conducción autónoma de Waymo, que requiere menos sensores. El costo de estos sensores también está disminuyendo. Los LiDAR de fabricación estadounidense, que solían costar 100.000 dólares, ahora se venden por poco más de 1.000 dólares. La rentabilidad de los taxis autónomos se puede mejorar con un alto nivel de utilización de los vehículos. Hasta el presente, el enfoque de expansión ha sido desplegar un número relativamente pequeño de taxis en varios mercados, en lugar de intentar saturar uno mercado en particular.

China – Los coches autónomos chinos también son relativamente baratos: el costo medio de un robotaxi chino es de US$40.000. Los coches y la tecnología periférica necesaria para que la autonomía funcione son mucho más económicos en China. Sin embargo, incluso con vehículos más económicos, los operadores de taxis autónomos chinos aún no han obtenido beneficios. Los salarios de los taxistas chinos son bajos, al igual que las tarifas.

¿Quién será el ganador?

Por ahora, Waymo es el líder, al menos en Estados Unidos. Su tecnología de conducción autónoma ha sido designada como Nivel 4, lo que significa que en áreas preaprobadas sus vehículos pueden operar sin supervisión humana directa, mientras que los taxis autónomos de Tesla se encuentran entre los Niveles 2 y 3, por lo cual aún necesitan un supervisor en el vehículo. Por ahora, tanto Waymo como Tesla mantienen su tecnología en secreto. Con el tiempo, esto podría cambiar. Waymo podría inspirarse en otra iniciativa de Alphabet —el sistema operativo Android— e intentar licenciar su software a otros. Tesla podría hacer lo mismo con su tecnología de conducción autónoma de Tesla. Los proveedores de taxis autónomos también tendrán que decidir cómo trabajar con las grandes empresas de transporte. En particular, Uber ha puesto la mira en convertirse en la plataforma de reserva preferida para taxis autónomos. En algunas ciudades, como Phoenix, ya acepta reservas en nombre de Waymo y en otros mercados, busca competir. La apuesta de Uber es que los conductores humanos y los robotaxis coexistirán durante años.

Nvidia, el mayor beneficiario de la revolución de la IA se está consolidando como proveedor esencial de vehículos autónomos. Junto con Uber, apoya a fabricantes de automóviles que desarrollan sus propios sistemas autónomos, como Mercedes-Benz y Stellantis. Al mismo tiempo, vende una gran cantidad de unidades de procesamiento gráfico (GPU) a Waymo para ejecutar sus simulaciones de IA y para que se instalen en sus vehículos para procesar los datos que llegan de sus sensores y calcular cómo responder.

China tiene su propio mercado de taxis autónomos, además del internacional. Está buscando posicionarse en el mercado internacional, estimado en US$210.000 millones para finales de la década de 2030 excluyendo a Estados Unidos, cuya puerta parece firmemente cerrada a los chinos. Pony.ai está probando su servicio en Luxemburgo y también tiene pilotos en marcha en Seúl, con permiso para operar sus taxis autónomos en Corea del Sur y Dubái. Apollo Go tiene permiso para probar sus vehículos en Abu Dabi y Dubái.

Se hace referencia a The self-driving taxi revolution is here   y Why China is pulling ahead in the robotaxi race. La imagen es cortesía de Gemini.

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