Clonación de voz y deepfakes con IA: El peligro de exponer la vida privada en internet
Especialistas en protección informática revelan que bastan pocos segundos de interacción en llamadas sospechosas para emular personas, extorsionar y vulnerar la seguridad familiar
En la era de la inteligencia artificial, compartir momentos cotidianos en plataformas digitales puede convertirse en un riesgo severo. La sobreexposición de datos personales, conocida como oversharing, junto con la sofisticación de herramientas capaces de manipular audio y video en tiempo real, ha abierto una nueva frontera para la suplantación de identidad y la extorsión digital.
El riesgo de exponer a la familia en redes sociales
En Venezuela, situaciones habituales como el inicio del año escolar motivan a muchos representantes a publicar imágenes que entregan información estratégica a los ciberdelincuentes.
Al respecto, José Luis Rangel, gerente comercial de ESET Venezuela, advierte que es fundamental aprender a desconfiar y proteger la información sensible. El vocero señala que es muy común ver a padres orgullosos publicando fotos de sus hijos vistiendo el uniforme con el logo del colegio o frente al vehículo familiar, lo que le otorga a cualquier desconocido datos precisos para determinar el nivel socioeconómico de la familia y ubicar a los menores.
Asimismo, Rangel explica que estas imágenes son capturadas y editadas por terceros con intenciones maliciosas. Este problema también afecta a los adolescentes que aceptan a desconocidos en redes, lo que permite a los atacantes interpretar el lenguaje de su entorno para entablar conversaciones, concertar encuentros físicos o saltarse las configuraciones de privacidad en plataformas como TikTok, Instagram o Telegram.
Muestras de audio y video: La materia prima de la IA
Uno de los mayores desafíos técnicos actuales radica en la velocidad con la que la inteligencia artificial procesa datos biométricos para replicar a una persona en tiempo real.
En este sentido, el representante de ESET detalla que a través de una llamada corta de apenas unos segundos desde un número desconocido, un atacante puede clonar la voz de un familiar. En el caso de las videollamadas, Rangel advierte que bastan de 10 a 14 segundos de conversación para capturar los rasgos faciales y el patrón de voz necesarios para que un software especializado emule una conversación completa, reproduciendo con alta fidelidad el tono del afectado.
Para evitar caer en esta trampa, el especialista aconseja no contestar llamadas de números no registrados y solicitar siempre un mensaje de texto o nota de voz previa para confirmar la identidad antes de atender.
De la extorsión al ciberacoso
El uso indebido de los deepfakes no solo busca el fraude económico, sino también el daño reputacional mediante la manipulación de fotografías para generar contenido explícito sin consentimiento.
Rangel enfatiza que el mal uso de estas tecnologías y la divulgación de material comprometedor han derivado en graves casos de extorsión a nivel global, citando trágicos antecedentes internacionales donde jóvenes víctimas de chantaje digital terminaron tomando decisiones extremas por no saber cómo gestionar el acoso.
Para mitigar estas amenazas, el equipo de ESET recomienda ajustar los controles de privacidad en redes sociales para que solo personas del entorno cercano tengan acceso a los contenidos, evitar publicar imágenes que revelen la ubicación habitual de los hijos y configurar siempre las opciones de seguridad que ofrecen las aplicaciones.
Para obtener más información, visite el sitio web de ESET: https://www.eset.com/ve/. También sus redes sociales: Instagram (@eset_ve) y X (@eset_ve).

