Mitos vs. evidencia científica: Expertos debaten sobre el impacto real del aceite de palma en la salud cardiovascular
Durante el XXII Congreso Venezolano de Hipertensión Arterial, el Dr. Nelson Freitez develó con evidencia científica, los mitos y realidades del aceite de palma frente a posibles riesgos cardiovasculares. Indicó que su consumo aporta un 50% de grasas insaturadas, eleva el colesterol bueno (HDL) y proporciona potentes antioxidantes como tocotrienoles y carotenoides.
En el XXII Congreso Venezolano de Hipertensión Arterial, organizado por la Sociedad Venezolana de Hipertensión (SVH), el debate sobre la nutrición y la salud cardiovascular tomó un giro académico inusual al abordar el impacto del aceite de palma, considerado el aceite vegetal comestible de mayor consumo a escala mundial.
En su conferencia “Mitos y realidades: El uso de aceite de palma y salud cardiovascular”, el Dr. Nelson Freitez, cardiólogo clínico-intervencionista y médico internista, contrastó los prejuicios comerciales con la medicina basada en evidencia. «Hablamos de un tema que es muy influyente en el mundo, como lo es el aceite de palma y su desmitificación, a través de la medicina basada en la evidencia, para demostrar que no es tan malo como se dice», indicó.
Sustento estadístico y balance lipídico
Según el especialista, el aceite de palma posee un perfil lipídico equilibrado: 50% de ácidos grasos saturados (principalmente ácido palmítico) y 50% de insaturados, destacando un 40% de ácido oleico, el mismo componente característico del aceite de oliva.
El Dr. Freitez expuso los hallazgos de metanálisis epidemiológicos globales (como los estudios de Skeaff & Miller, Jakobsen y su equipo, Siri-Tarino y otros), que evaluaron cohortes acumuladas de más de un millón de personas, los cuales determinaron que no existe una asociación estadísticamente significativa entre la ingesta de ácidos grasos saturados y la aparición de eventos coronarios, accidentes cerebrovasculares o mortalidad cardiovascular.
«El aceite de palma, según múltiples estudios, induce un discreto aumento en los niveles de LDL colesterol total, pero tiene un efecto benéfico en el aumento del HDL colesterol total —colesterol bueno— y reduce de forma modesta, entre el 6% y el 8%, los niveles de lipoproteína A, un marcador pronóstico de riesgo cardiovascular», dijo el Dr. Freitez respaldado en 51 investigaciones referenciadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Respecto a las pautas de la Asociación Americana del Corazón (AHA), que sugieren limitar las grasas saturadas al 5%-6% de la dieta diaria (aproximadamente 13 gramos), el cardiólogo aclaró: «Una porción de un producto de consumo diario que contenga aceite de palma aporta entre 2 y 3 gramos a la dieta. Estamos todavía muy por debajo del límite internacional».
Propiedades antioxidantes y visión multifactorial
El Dr. Freitez resaltó además que el aceite de palma es la fuente vegetal más rica en tocotrienoles (forma activa de la vitamina E), alcanzando hasta 1.080 ppm en variedades de alto oleico, y carotenoides (provitamina A), los cuales aportan propiedades antioxidantes, neuro y cardioprotectoras. “El British Journal of Cardiology and Nutrition refiere que tiene 15 veces más vitamina A que la zanahoria, por lo que influye en la visión y en la inmunidad celular”, señaló.
Recordó además que las cardiopatías no obedecen a un ingrediente aislado, sino a un origen multifactorial: «Las enfermedades cardiovasculares, que representan la mayor morbimortalidad mundial, no están determinadas únicamente por el colesterol malo, sino por la hipertensión arterial, el grado de obesidad, el sedentarismo y la insulinoresistencia dentro del síndrome metabólico. Eso es mucho más dañino para la formación de la placa de ateroma que la ingesta balanceada de este tipo de ácidos grasos», enfatizó el especialista.
El compromiso agroindustrial y la inocuidad
Por su parte, el Ing. Jorge Luis Pérez, gerente de sostenibilidad del Grupo San Simón —organización con 84 años de trayectoria en el Sur del Lago de Maracaibo—, también intervino en el foro para contextualizar la realidad del cultivo de palma en el país y abordar los retos de inocuidad en la refinación. «Si nuestro aceite llega al plato de los venezolanos, nuestra obligación es producirlo cada vez con más calidad, más trazabilidad y más inocuidad, y discutirlo con los médicos con datos, no con eslóganes.» De acuerdo con Pérez, Venezuela cerró el 2025 con más de 109.000 toneladas de aceite crudo de palma, cubriendo cerca del 37% del consumo nacional.
El vocero de Grupo San Simón enfatizó la visión de la empresa ante la comunidad médica: «No venimos a pedirle a la SVH que recomiende el aceite de palma, venimos a pedir algo más exigente: que estudiemos juntos, con evidencia y sin prejuicios, el lugar del aceite de palma en la alimentación del venezolano».
Respaldo institucional y tarea por hacer
La iniciativa fue ampliamente valorada por la directiva del congreso. El Dr. Carlos Delgado, presidente de la SVH, celebró la apertura de un espacio de debate multidisciplinario entre la academia y el sector productivo.
«Primera vez que tenemos en nuestro Congreso una empresa en el área de nutrición que se incorpora con una charla muy controversial. Estamos muy contentos con los resultados porque aclaramos muchas dudas. Realmente tenemos que investigar más y el Grupo San Simón se atrevió a estar con nosotros justamente para abrir el debate», declaró el Dr. Delgado.
Los especialistas coincidieron en que la estrategia médica no debe enfocarse en el alarmismo ni en campañas comerciales publicitarias (no palm oil), sino en la moderación, la información rigurosa y el fomento de un estilo de vida saludable que combine ejercicio, control médico y una dieta balanceada en línea con las guías de la OMS y la FAO.

